La carta azul.

 

Vermeer.

 

 

He ido al Corte Inglés

para comprar papel de cartas

y unos sobres a juego, azules,

como el iris de tus ojos, amor.

 

He ido a mi casa

me he sentado delante de la mesa

y mi mano engarzaba las palabras

que me susurrabas al oído, amor.

 

He metido la carta en el sobre,

lo he sellado con la lengua

y al escribir tu nombre, amor,

mi mente se ha quedado sin tinta.

22 pensamientos en “La carta azul.

  1. ¿Por qué cuando todo parece que va hacia ese lugar al que tiene que ir, lo imprevisible lo hace desaparecer?
    Busco papel de color, tinta de color, busco las palabras que me lleven y sin embargo, no me muevo. Es así, un echar de menos porque es así.

    • Anita, si todo fuera previsible o como deseamos que sea, creo que la vida sería muy aburrida y no apreciaríamos la felicidad. El azar es la sal de la vida aunque a menudo escueza.
      un abrazo, jovenzuela!

  2. Cuanto me gustaba sentir la textura del papel bajo mi palma y cerrar con los labios las cartas. Lástima que ya se perdio este medio tradicional de pensar en otro. Las unicas cartas que recibo son las de bancos y facturas… pero no pierdo la ilusión de recibir alguna de amor de un desconocido que sintiera lo que tus versos describen con tanta dulzura. Un saludo

    • Concha, a mí me pasa igual: me encantaba sentir la textura del papel, el olor a tinta, el sellar el sobre. Un ritual lleno de encanto. En cuanto a recibir una carta de amor, era maravilloso!
      Un abrazo,

  3. Anne
    que saudade das cartas que se escreviam e se recebiam. Que saudade da ansiedade da espera até elas chegarem. Quantas vezes a sensação de que afinal a tinta não tinha sido suficiente para o que nelas querias ouvir (ler)…Como a saudade do cheiro que os livros tinham quando as folhas se iam abrindo com uma faca…
    Anne, a tinta nunca se acaba, há sempre mais a dizer mesmo que a palavra não saia. A tinta só acaba, penso, quando acabar o amor.

    • xico,
      veo que tú también echas de menos la costumbre de cartearse! No sabe la gente joven, que no para de mandarse mensajes por el móvil, lo que se pierde! Lo que deseaba expresar en mi poema es que la mujer que lo escribe revive un amor que ya no existe. Claro está que la tinta no se acaba, o no debería de acabarse nunca, mientras la vida siga.
      Un abrazo,

  4. Anne
    entenderia melhor a tua intenção mantendo o verso “que me susurrabas al oído,amor” mas escrevendo mais abaixo apenas ” y al escribir tu nombre”. No acto de endereçar tu descobres que esse “amor” não mais existe. Há o vazio, um espaço em branco.

    • xico, al releer el poema, me doy cuenta que mi intención narrativa queda confusa… aunque bien pudiera ser que la que escribe la carta vive una ensoñacion que no sobrevive confrontada a unos datos precisos. Soy mi propia abogada!

  5. A mí me gustaba escribir con pluma, y dibujar con pluma. Hace tiempo que no lo hago, y la variedad de trazos que me permitía la pluma (de escribir) no la he conseguido con ningún otro instrumento.

    En cuanto a tu poema, es una pena que no haya podido poner el nombre… 🙄 o una suerte que ya lo tenga escrito para cuando tenga un nombre que poner… 😆

    Saludos.

    • Alan, ves, todos recordamos nuestras plumas con nostalgia! Y mucho mas los que dibujabais con ella. En cuanto al poema, su destinatario es el desamor. Que seria me he puesto!
      Un abrazo,

  6. Cuando cursaba mis estudios en la ciudad de México, iba a un café con cara de omoplato, cubierto en sus paredes por una tupida yedra, el café se situaba cerca de un parque, me encantaba para inspirarme y escribirle a mi novia palabras de enamorado. Esperaba con ansi a el cartero, y era decepcionante ver que mis amigos de la pensión recibían sus cartas y la mía no llegaba.
    Había magía en el acto de sentarte con la pluma y ver y ver el papel en blanco… mientras sorbía el café y dejabas a la mirada que se fuese.
    bello poema An un beso y un abrazo querida amiga Rub

    • Qué bonito recuerdo, rub! Qué tierno! Has descrito tan bien la escena que te imagino escribiendo a tu novia, esperando la carta… has detenido el tiempo.
      Gracias amigo rub, un abrazo,

    • Carlos, gracias por la postal! El Obelisco es precioso, que suerte estar en Buenos Aires! Me alegro que estéis todos bien disfrutando de tu hermoso jardin y del azul tan delicado de los iris y de la dulzura primaveral.
      Un abrazo,
      Anne
      P.S. He elegido una tinta azul de la misma tonalidad que tus iris, te lo señalo porque la tinta suele perder de su intensidad mientras dura el largo viaje que tiene que recorrer una carta.

  7. El cuadro de Vermeer es precioso.

    Yo sigo escribiendo cartas, a mano. Compagino Internet con el correo tradicional. Antes de pasarme al ordenador, escribía con pluma y tintero. Echo de menos el sonido de la pluma sobre el papel y el olor de la tinta.

  8. Soy un seguidor de tu blog y este poema me seduce por la habilidad para combinar la cotidianidad con la evocación del amante ausente. Me he tomado la libertad de publicarlo en mi blog aunque me ha resultado muy difícil la elección de la imagen que ilustrará el texto.

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