Mujer flor.

 Marilyn Monroe. The last sitting. Bert Stern.

Cansancio de vivir y rutina sería mi vida de no ser por tu rostro que dibujo sobre la almohada ¿Qué has hecho, amor, para enredar mi corazón entre los pliegues más recónditos de tu alma?

Sin ti mi cuerpo se asfixiaría, agonía de poros privados de luz. Pero tu aureola nunca me abandona, me sostiene cuando la montaña se inclina hacía el agujero negro que, en mis pesadillas de niña, me sorbía con la fruición adiposa de los gusanos.

Pero hoy, como todas las noches, enciendes detrás de la ventana lunas duplicadas.

Entreabro mis labios, ansiosa de besos… recuerdo el primero, dos desconocidos con hambre de explorar al otro y asombrados de reconocerse en el nudo de sus lenguas.

Me aprietas fuerte, tan fuerte que derribas todas las fronteras y todos los miedos.

Me cubres de besos, dulzura de terciopelo en las venas, me aferro a tu espalda, me pego a tu torso, violenta explosión de cuerpos demasiado comprimidos bajo la estrechez de su piel. Dentro de tus brazos me ramifico, tu sexo me llena de savia, de mis pechos brotan capullos de rosas,  de nuestros ojos, peces escurridizos.

Hoy es primavera en nuestra cama, nuestro cansancio es lecho de musgo mullido bajo la sombra del estallido de nuestros sentidos. Mi cabeza gira, ebria de pasión, peonza que sostiene la bola del mundo. Tu rostro en mi mano.

Dreaming.

Marilyn Monroe. The last sitting. Bert Stern.

Cuando, en un  claro oscuro, veo tu sombra acercarse, cuando siento el calor de tus brazos rodearme la cintura, cuando tu boca se aferra a mi cuello y lo mordisquea y cuando la promesa húmeda de tu aliento socava mi nuca, mis contornos se vuelven nítidos y dejan de mentir. Las dudas se despejan, la distancia deshace su lazo  corredizo de añoranzas y culpas, las agujas del reloj nos agarran con sus tenazas para tirarnos de nuevo en el ruedo del deseo, magia de una tarde de verano.

Por los huecos de las persianas cerradas se cuelan puntitos de luz, bailan sobre nuestros cuerpos enlazados, raíces subterráneas germinando bajo humedales del sur. Riadas de luminiscencias escurridizas y saladas se labran camino entre mis pecas, se cuelgan en la punta de tus pestañas y se escurren, exóticas, por las comisuras de nuestros labios ávidos de piel y de cada uno de sus pliegues.

Cuando todo se disuelve y tiemblo bajo tu peso, cuando me recubres y el universo se vuelve blando y yo, tierra abierta, los espejos se rompen, y, por fin,  puedo cabalgar, oscura y densa, hasta el fondo del laberinto donde  siempre me estuviste  esperando.

Rafael Caunedo y su Mundo voluble…

Agradezco a Rafael Caunedo (Mundo voluble: R BLOG AWARD,LIEBSTE) por haberse acordado de mí y “m´avoir mis dans le sac” de sus cinco blogs preferidos.

Estimado Rafael gracias de nuevo por estos besos, abrazos y palmadas en el hombro. Te los devuelvo por correo

Adjunto  la entrada de Rafael que explica mejor que yo este premio.

Hay gente por ahí pensando cosas. Entre ellas han ideado un sistema para estimular el desarrollo del ‘mundo blog’. Se trata en este caso de un simbólico premio, el “Liebster Blog Award”, concedido, también simbólicamente, a aquellos blogs de menos de doscientos seguidores que merezcan un reconocimiento por su esencia y contenido. Así, formando una cadena de ‘besos, abrazos y palmadas en la espalda’, los blogueros vamos nombrando nuestros cinco blogs favoritos.
Agradezco entonces a Anita Noire y a su La vida en un susurro que pensara en mi Mundo Voluble. De igual modo, y para seguir con esto, aquí os dejo mis cinco nominaciones después de haber estado reunido conmigo mismo un buen rato para elegirlas:
Amando García Nuño , por su capacidad de inventar.

Ana Pérez Ara, por su buen gusto y por decir lo que yo quisiera haber dicho.

Anne Fatosme, por su arte de evocación.

Poma, por decir mucho en poco.

Cecilia Quilez, por su seducción mediante palabras.

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Sigo la cadena. y adjunto  a continuación mis cinco nominaciones.
Albert Lazaro Tinaut, mi maestro, por su erudición . Transeuntenorte
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Concha Huertas, por su forma tan amena de acercarnos a la cultura.Concha Huerta
Rub García. Por inyectarnos en vena las vivencias de su país, Mexico. Rubén García
Mercedes Molinero, por contarnos anécdotas de una España de otra época. Mercedes Molinero.

Ana Maria Capdavid, por su talento. Arma de Casa
… son muchos los blogs que me gustan pero solo podía elegir cinco! Así que besos, abrazos y palmaditas en el hombro a los no citados.
Las reglas del Liebster son:
1. Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó.
2. Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio,
3. Y, por último, esperar a que esas bitácoras continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.
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“En nuestra vida hay un solo color es el color del amor”. Marc Chagall. 4)

1948, Discrobing her with his own hand…, Marc Chagall.

 

Buscaba la noche, te encontré bajo un sol rojo,

en el cruce de caminos de los amantes perdidos

donde realidad y ficción pasean de la mano.

Venías de un tiempo remoto, jinete de un dromedario.

Me disponía a salir de mi coche, 100 caballos bajo el capó.

 

 

Abriste mi puerta, vestías una larga túnica de seda.

En la oscuridad de tus ojos, crecían campos de flores,

a años luz de mi vida, de mi atasco y mi desengaño.

 

 

Desabrochaste mi vestido, rasposo de grisalla,

nubes de flamencos rosas tiñeron la acera del color de la concupiscencia,

cubriendo con la alegría de sus aleteos el silencio de mi rutina.

 

 

Apoyaste tu cabeza sobre mi hombro. Tan dulce era su peso,

tan exótica de aromas tan perturbadora la cavidad de tu cuello,

que, de no cogerme por la cintura, me hubiese caído presa de un vahído.

 

 

En tu mano habías apresado la belleza de los amaneceres del desierto,

el calor de Oriente, la dulzura y la voluptuosidad de mil y unas tardes

arropadas bajo telas de Damasco y, con sus caricias cubrías de oro mi piel.

 

 

Si  tantos tesoros cabían en esta mano, ¿qué no cabría en la otra?

Con astucia de mujer me desmayé del todo, los ojos bien abiertos,

clavados en los tuyos, mientras un fuego divino perforaba mis entrañas.

“En nuestra vida hay un solo color es el color del amor”. Marc Chagall. 3)

1927, Lovers with flowers, Marc Chagall.

En el horizonte, que ya no existe,

el cielo descarga trombas de ceniza.

Bajo su peso, sombras vagan sin rumbo

sobre las aceras de la desgracia,

sordas a todo lo que no sea silencio,

cuerpos anclados en el desgaste

de los pasos perdidos.

 

 

En el cálido abrazo de los amantes

el cariño siembra semillas de esperanza.

El latido de sus cuerpos los inunda de tibieza,

sobre sus cabellos enredados de sol

se entrelazan rosas reventonas,

cantos de ternura orlados del deseo

de sus almas ascendentes.