Vida y muerte de las estatuas.

Vida y muerte de las estatuas. Victoria Diehl.

 

 

Me llamas muerte en el alma, hielo, ¡si supieras cuanto me gustaría sentirme tal y como me describes!  Un muerto dejó de sufrir, el hielo no teme la descomposición que tan lentamente me corroe. Nunca entendí el significado de la palabra tiempo, péndulo de luz y de sombras, ni el escenario donde se mueven  los otros amparados tras cortinas rojas, color de la pasión, color crucificado sobre mi piel. Mi morada es fría, una planicie verde de  cansancio donde acampa el desamparo. En cuanto a la ira y al resentimiento ¿Cómo podría un corazón al que le cuesta sobrevivir albergar tales sentimientos? ¿Cómo podrían besar unos labios donde la sangre  arrastra la muerte disfrazada de carmín, y amar un cuerpo cuyo dueño es el abandono? ¿Cómo?, dime, tú que no eres más que la sombra de lo que fui.

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21 comentarios

  1. Publicado el 23 enero 2012 a las 10:56 | Permalink

    Desamparo, dolor, desgarro para una vida que no parece existir.
    Frío en el alma y en el cuerpo, en esos labios que no podrán devolver un cálido beso.
    Fantástico este texto, no puedo añadir nada más.
    El trabajo de Victoria con el que ilustras el texto, conmovedor
    Un abrazo querida Anne.

  2. Publicado el 23 enero 2012 a las 11:43 | Permalink

    La sombra de lo que fuí, perfectas palabras para describir a esas figuras frías e inertes, personajes que un día tuvieron alma, sintieron y amaron y dejaron esos sentimientos congelados…
    Que tengas una estupenda semana Anne…besitos dorados para tí.

  3. Publicado el 23 enero 2012 a las 13:09 | Permalink

    Mercedes, en realidad la que es fantástica es la fotografía. Al contemplarla me salió solo el texto.
    Un abrazo querida Mercedes

  4. Publicado el 23 enero 2012 a las 13:13 | Permalink

    luz dorada, deseaba expresar que hay seres que vampirizan a otor y les dejan inertes como estatuas que tienen el defecto de sentir.
    Un abrazo, querida luz

  5. Publicado el 23 enero 2012 a las 14:56 | Permalink

    Tomas a la estatua y la haces vivir. Ay de sus lamentosmos que se abren en lo siguiente:Cómo podrían besar unos labios donde la sangre arrastra la muerte disfrazada de carmín, y amar un cuerpo cuyo dueño es el abandono? ¿Cómo?, dime, tú que no eres más que la sombra de lo que fui.
    breve, intenso escalosfriante y una advertencia, pues quizá el dia de mañana lo seremos…
    beso y abrazo querida amiga Rub

  6. Publicado el 23 enero 2012 a las 16:43 | Permalink

    Si te fijas, rub, no es una estatua, esuna mujer que se está convirtiendo en estatua. Una metáfora virtual escalofriante! Esperemos quedarnos vivos hasta el último momento y no convertirnos en muertos en vida.
    Un beso y un abrazo a mi amigo poeta.

  7. Publicado el 24 enero 2012 a las 13:10 | Permalink

    Mi morada es fría, una planicie verde de cansancio donde acampa el desamparo. Bello Anne, cuando lo leo me transporto a esos lugares de la patagonia donde a veces parece estar en otro plano, al borde del abismo entre la vida y la muerte, allí donde el viento cobra vida y el alma del caminante escucha una música diferente…, donde el hielo es eterno y se quiebra y se descompone en las manos de la tierra…, en definitiva: Hay un principio del tiempo y un fin, que vuelve a generar a su vez un principio. Esto ultimo creo que tiene que ver con Borges…
    Un beso y gracias por la profundidad de tus letras…
    C.

  8. Publicado el 24 enero 2012 a las 17:38 | Permalink

    Carlos, es verdad que en mis últimos relatos acampa el desamparo (qué bonito!) y también es cierto que cuando uno se encuentra en algunos lugares de Patagonia se encuentra confrontado con uno mismo. Me pasó y me enriqueció.
    Gracias a ti por leerme.
    Un abrazo,

  9. Concha Huerta
    Publicado el 26 enero 2012 a las 18:49 | Permalink

    La verdad es que la imagen impacta, pero me ha impactado mas ese chorro de poesía que trasladas a palabras. Impresionante. Un saludo

  10. Publicado el 26 enero 2012 a las 22:13 | Permalink

    Muy buen texto; has logrado encogerme el corazón, Anne.

  11. Publicado el 27 enero 2012 a las 19:15 | Permalink

    Concha, la imagen impacta y de su boca han salido las palabras.
    Un abrazo,

  12. Publicado el 27 enero 2012 a las 19:16 | Permalink

    Zambu, a mí me impactó la imagen!
    Un abrazo,

  13. Publicado el 28 enero 2012 a las 17:31 | Permalink

    “Un muerto dejó de sufrir, el hielo no teme la descomposición… y nunca entendí el significado de la palabra tiempo”

    Sí, la vacía mirada refleja eso, el resto de la imagen el desgarro del vivir sin esa mirada.

    Es impactante, comprime el pecho pensar que en ocasiones somos estatuas o nos rodean estatuas.

    Un beso

  14. Alfonso Romón Fernández
    Publicado el 29 enero 2012 a las 09:43 | Permalink

    La túnica del tiempo ondea en los vampíricos besos en los que nos han sumergido; esos roba-vidas a cambio de Corazones abiertos.

    Trueque de nosotros por un pedazo de sueño en la piel de un bosquejo.

    Almirante: Ausencia y General de los Ejércitos : Alma Errante

    Preciosa cántiga , querida y apreciada Anna :) )

  15. Publicado el 30 enero 2012 a las 10:44 | Permalink

    Presento mis excusas a Juan y a Alfonso por contestarles tan tarde. Lo siento de veras.
    Un abrazo a los dos,
    Anne

  16. Publicado el 30 enero 2012 a las 10:48 | Permalink

    Juan, te agradezco el comentario de corazón. Estoy intentando hacer una serie de retratos de mujeres, podrían ser hombres, que sufren. Y que levante la mano el que no se ha sentido estatua alguna vez o rodeado de estatuas.
    Un abrazo,

  17. Publicado el 30 enero 2012 a las 10:50 | Permalink

    Estimado Almirante,
    El tejido del tiempo, cuando parece detenerse, se asemeja mucho a una túnica de piedra que apenas nos deja respirar
    Un abrazo,.

  18. xico
    Publicado el 30 enero 2012 a las 15:39 | Permalink

    Anne
    E quando no caminho pararam e olharam para trás, descubriram-se transformados em estátuas de sal.
    O passado leva-se connosco no caminho. Ele fica no tempo e no espaço que teve, mas a sua história acompanha-nos como uma mão que sentimos ao de leve tocar-nos as costas, um pouco acima da cintura.
    Enquanto sentirmos que nos tocam, não seremos estátuas.
    um abraço

  19. Publicado el 30 enero 2012 a las 20:27 | Permalink

    xico, creo entender que me dices que el pasado nos acompaña y que gracias a nuestros recuerdos nunca seremos estatuas. Es cierto, ya que el presente, en cuanto lo nombramos, ya es pasado. Nuestra experiencia vital nos hace más humanos y afortunadamente solemos aferrarnos a los buenos recuerdos y no a los malos. El tiempo borra las penas pero hay que darle tiempo al tiempo.
    Um abraço

  20. Publicado el 17 febrero 2012 a las 10:05 | Permalink

    He leido los parrafos y me ha dado un escalofrío, estan llenos de sentimiento junto con una imagen impactante, llega a lo mas profundo del alma.

  21. Publicado el 17 febrero 2012 a las 14:56 | Permalink

    Muchas gracias! Las estatuas siempre me han hecho soñar.
    Un saludo,

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