Esencia de mujer. Día internacional contra el cáncer de mama.

110-484x630Fotografía David Jay. 

Hoy me he puesto un lacito rosa en la solapa en señal de solidaridad con todas las mujeres aquejadas por el cáncer de mama.

Pero que no tape el dulce color rosa, la cadena de cirugías (no siempre drásticas), quimio y radiaciones que esta enfermedad conlleva, y tampoco pase por alto el duro estigma que la ablación del pecho supone para cualquiera de nosotras por ser símbolo de feminidad, de sensualidad y de maternidad desde la noche de los tiempos. Estigma que hago mío, aunque, de momento, no haya tenido que superar esta dura prueba, pero que desde lo más profundo de mi ser, repudio, porque mi esencia de mujer, al igual que la de todas nosotras, es un compendio de cualidades tan sutiles como personales e intransferibles que se suele resumir en una palabra, encanto, palabra mucho más poderosa y duradera que unos senos armoniosos.

 

He elegido una fotografía tan dura como esperanzadora. Me permito titularla ESENCIA DE MUJER. Está realizada por David Jay. Os dejo el enlace a su “Scar Project”, sentido homenaje a esas amazonas que cruzamos a diario en el anonimato de la calle.http://www.thescarproject.org/gallery/

 

 

 

 

 

 

Te dí las llaves de mis sueños…

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Stacee Kalmanovsky.

 

Te di las llaves de mis sueños,

y con piedrecitas de luna,

marqué sus negros precipicios,

los senderos de su prehistoria,

donde, con loca desmesura,

borré mis huellas, una tras otra,

para existir fuera de contexto,

al margen de mi mansedumbre.

Pero con mi memoria de cristal

que me descose a sablazos

¿Como saber si algo fue real,

o simple destello de cometas

en la quiebra de mis noches?

Cuando el desamparo se adueña de mi pulso.

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Fotografía Brett Walker.

 

Cuando el desamparo se adueña de mi pulso,

cuando mi corazón, de tan frío, se cristaliza,

cuando mis sueños se deshilachan en harapos,

cuando ya no soy más que abstinencia de futuro,

sombra de sombras, por tu sombra, viva,

podrías dejar de enredar los harapos de mis sueños,

acunarme suave en tus brazos como una niña chica,

susurrarme certezas de cielos, dibujarte contornos,

volverte preciso, real, tangente, movimiento y risas,

tú que me costaste la vida de querer alumbrarte,

mismo latido de sangre, idéntico espasmo de luz,

tú que te paseas y te fraccionas en la niebla

de mi cristalino, noche de espejos rotos

en el furor de mis ansias por apresarte,

retenerte, tú que solo existes en la orfandad de mi misma

y en estos harapos de sueños que el tiempo desteje.

¡Esta no soy yo!

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Alexander Rodchenko. 

 

 

¡Esta no soy yo!

le chillas al espejo.

Soy otra otra otra

eco eco eco

muy adentro

tan adentro, tan oscuro

que sientes miedo.

Pero allí estás, erguida,

sobre la cuneta de tus venas

haciéndote auto-stop:

rostro jugoso

boca de loba,

deseo a flor de piel,

¡Y el brillo de tus dientes!

¡Y él de tus ojos!

¡Esa eres tú!

¡Te habías olvidado!

¡Mosquetera de ti misma!

¡Caray! ¡ De ti misma!

Esbozas una sonrisa,

de oreja a oreja,

y hambrienta de ti misma,

asciendes a ti misma,

embriagada de ti misma,

despeinada de ti misma,

loca de ti misma,

no coges el ascensor

sino que bajas las escaleras,

de dos en dos, corriendo,

dispuesta a comerte

¡La calle, el mundo,

lo que se te antoje!

Tú misma.